01185nam a2200205Ia 45000030005000000080041000050200006000460400013000520410008000650500015000732450019000882500007001072600066001143000026001805020614002066500019008209420012008399990013008519520115008642985190703s9999||||xx |||||||||||||| ||und|| a0 cCIC-UMAD aspa aBS299 bS2 0aSagrada Biblia a1a aEstados Unidos de AméricabEditorial Sopena Argentinac1965 a1466 p.b22x28.5x7 cm aAl principio de un árticulo como éste es necesario dar un bosquejo, por lo menos, de la verdadera posición y autoridad de la Biblia, así para así para ver las Escrituras en su totalidad. Tenemos, pues, que acordarnos inmediatamente de la verdad que rige las relaciones entre Dios y el hombre, viz., Él decretó que nosotros gozaríamos de un destino sobrenatural. Habiendo hecho esta decisión libremente, Dios tenía que proclamarla al hombre. En otras palabras, Dios tenía que revelarnos nuestro destino sobrenatural y tambíen hacernos saber otras verdades relacionadas con este destino. aTeología919 2lcccBK c630d630 00102lcc3V.140708GaB000bB000d2019-07-03l0oBS299 S2p0964r2023-01-06 00:00:00tEj.1w2019-07-03yBK